Canarias, un santuario de ballenas

Canarias, un santuario de ballenas

Las Islas Canarias son un paraíso marino, no sólo para nosotros los humanos, sino para un sinfín de animales que viven de manera permanente o que visitan esporádicamente nuestros mares durante sus rutas de migración. 

Las aguas que rodean al Archipiélago Canario son uno de los mejores refugios para cetáceos como ballenas o delfines, en el Atlántico norte oriental. Con frecuencia tenemos la visita, en su proceso migratorio, de ballenas y delfines. Un espectáculo mágico. 

Canarias es realmente uno de los últimos lugares en el planeta donde todavía se pueden ver grupos de ballenas nadar con sus crías, enormes cachalotes en busca de calamares gigantes o los delfines saltando juguetonamente. Más de un tercio de las especies de cetáceos del Planeta han sido vistos en las aguas marinas que rodean Lanzarote y Fuerteventura. La biodiversidad y abundancia de especies que circulan alrededor de esta región del Océano Atlántico hacen que sea una de las áreas marinas europeas más importantes para ballenas y delfines. Está es un área muy importante para los ciclos de reproducción, alimentación, migración y vida de estos increíbles mamíferos marinos, así como también para otras especies amenazadas, como las tortugas, tiburones o aves marinas.

 

 Avistamientos de orcas en la isla de Palma 

Aunque estamos más acostumbrados a los avistamientos de ballenas durante los meses de verano, en los últimos años ha asombrado ver también a orcas cerca de las Islas Canarias. En el verano de 2013 el barco Whalewatching Fancy II pudo observar a un grupo de orcas alimentándose de zifios en la isla de Palma, e incluso pudieron tomar fotografías del momento. 

Aunque se tiene constancia desde hace tiempo que las orcas cruzan esporádicamente nuestros mares, sorprende el avistamiento cada vez es más frecuente y más cercano a las Islas. Estas orcas podrían provenir desde el Estrecho de Gibraltar donde se ha confirmado, gracias al trabajo del grupo Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos (CIRCE), que habitan varios grupos de orcas que se alimentan principalmente de atún. Pero también podrían provenir de otros puntos del planeta a causa del cambio climático y el calentamiento de los mares. 

La ruta migratoria que muchas ballenas y orcas consiste en habitar aguas cálidas durante la cría, normalmente entre el invierno y la primavera; y migrar a aguas más frías al llegar el verano. Pero con el cambio climático sus rutas se están viendo alteradas y se han realizado avistamientos de especies en zonas donde anteriormente nunca se habían visto. 

El cambio de comportamiento en sus ciclos migratorios podría venir causado por la falta de alimento en aguas más cálidas, lo cual afecta a su reproducción disminuyendo la cantidad de crías. Además las altas temperaturas del océano las confunde, modificando la duración y alcance de sus migraciones. 

Los avistamientos de los últimos veranos pueden indicar que además de las ballenas, otras especies como las orcas, están cambiando sus rutas para habitar nuestros mares. Posiblemente solo de manera esporádica, para alimentarse de zifios, otra especie de cetáceos más pequeña muy frecuente en estos mares.   

Un espacio protegido para las ballenas

La biodiversidad marina y la gran variedad de especies de cetáceos que se encuentran habitando los alrededores de las islas de Canarias, especialmente entre Fuerteventura y Lanzarote, han convertido esta región en un punto de gran importancia para estas especies a nivel Europeo. 

Fauna Marina en Canarias

En 2011 el Ministerio de Medio Ambiente español, consciente de la importancia de esta área marina para los cetáceos, inició un estudio científico para trazar los límites de una posible zona protegida para estos animales. Pero paradójicamente, al mismo tiempo, se daba permiso a una petrolera para llevar a cabo la extracción de petróleo en el mismo lugar. Gracias a la presión local e internacional, y a campañas como la de WWF que consiguió recopilar 40.000 firmas en contra de tal cesión a la petrolera; a día de hoy ha cesado la actividad de extracción de petróleo y gas en la zona.  

Por fin las ballenas pueden disfrutar tranquilas de nuestros mares sin operaciones militares, ni sonares de baja intensidad, ni un alto tráfico marítimo; ni, por supuesto, torres de extracción de petróleo y gas. Seguiremos de cerca la campaña de WWF que continúa trabajando para proteger estas especies y ahora insta al gobierno español a convertir nuestros mares en un santuario de ballenas y delfines. ¿No sería genial?


0 comentarios

Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados